Los ETFs han revolucionado la inversión para particulares. Lo que antes solo era accesible para grandes fondos de inversión, ahora cualquiera puede hacerlo desde su móvil con 50€. En esta guía te explicamos todo lo que necesitas saber para empezar.
Un ETF (Exchange Traded Fund, o fondo cotizado en bolsa) es un fondo de inversión que cotiza en bolsa como si fuera una acción. Al comprar un ETF, estás comprando una pequeña parte de una cesta de activos — puede ser acciones, bonos, materias primas o una combinación de todo.
Lo más habitual es que los ETFs repliquen un índice bursátil, como el S&P 500 (las 500 mayores empresas de EEUU), el MSCI World (más de 1.500 empresas de todo el mundo) o el IBEX 35 (las 35 mayores empresas españolas).
💡 En resumen: comprar un ETF del S&P 500 es como comprar una pequeña parte de Apple, Microsoft, Amazon, Google, Tesla y otras 495 empresas a la vez, con una sola compra y una comisión mínima.
Aunque son similares, hay diferencias clave:
| Característica | ETF | Fondo de inversión |
|---|---|---|
| Cotiza en bolsa | Sí | No |
| Puedes comprar en cualquier momento | Sí | Solo al cierre del día |
| Comisiones | Muy bajas (0,03%–0,5%) | Más altas (0,5%–2%) |
| Aportaciones automáticas | Más difícil | Más fácil |
| Traspaso sin tributar | No | Sí (en España) |
Esta es una de las decisiones más importantes. Los ETFs de acumulación reinvierten automáticamente los dividendos, potenciando el interés compuesto. Los de distribución te pagan los dividendos en efectivo.
Para un inversor a largo plazo en España, los ETFs de acumulación son más eficientes fiscalmente porque no tributas por los dividendos hasta que vendes.
Replican índices de acciones. Son los más populares y los más rentables a largo plazo históricamente. Ejemplos: MSCI World, S&P 500, MSCI Emerging Markets.
Replican índices de bonos. Más estables pero menos rentables. Útiles para equilibrar el riesgo de una cartera.
Se centran en sectores concretos: tecnología, energías renovables, inteligencia artificial, salud. Mayor potencial pero también mayor riesgo y comisiones más altas.
| ETF | Índice | Empresas | Comisión anual |
|---|---|---|---|
| iShares Core MSCI World | MSCI World | +1.500 | 0,20% |
| Vanguard S&P 500 | S&P 500 | 500 | 0,07% |
| iShares Core S&P 500 | S&P 500 | 500 | 0,07% |
| Amundi MSCI World | MSCI World | +1.500 | 0,12% |
⚠️ Importante fiscalmente: en España, los ETFs no permiten traspasos sin tributar como los fondos de inversión. Cada vez que vendes un ETF con ganancias, pagas impuestos (entre 19% y 28% dependiendo de la ganancia). Planifica bien tus ventas.
Depende del precio de cada ETF. Algunos cotizan a 5€, otros a 500€. Con plataformas como DeGiro puedes comprar desde 1 participación. En MyInvestor puedes hacer aportaciones periódicas automáticas desde 10€ al mes a fondos indexados (similares a ETFs pero sin cotizar en bolsa).
Un ETF (Exchange Traded Fund) es un fondo de inversión que cotiza en bolsa como si fuera una acción. Al comprarlo, adquieres automáticamente una pequeña parte de todas las empresas que contiene — puede ser desde 50 hasta más de 1.500 empresas con una sola operación.
Funciona así: el gestor del ETF compra todas las acciones del índice que replica (por ejemplo el S&P 500) en la misma proporción. Tú compras una participación del ETF y, de forma indirecta, eres dueño de una fracción de todas esas empresas.
La principal ventaja de la inversión en ETFs frente a comprar acciones individuales es la diversificación instantánea. En lugar de apostar todo a una empresa, distribuyes el riesgo entre cientos o miles. Si una empresa quiebra, apenas afecta a tu cartera. Las comisiones también son mucho más bajas — algunos ETFs cobran solo un 0,03% anual frente al 1-2% de los fondos de gestión activa.
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